Escrito desde mi celda (I)

-->

Hoy puedo escribir, quizás mañana sea tarde. Sólo quedo yo para contaros cuánto hemos sufrido. Mi nombre es Swiiick, con tres ies. Todo comenzó cuando no prestamos atención a las señales. Eramos demasiados, pero demasiado nunca es suficiente para la política y sus políticos. Animados por una religión que pregona la abundancia y que nunca siente llenas sus arcas, nos lanzamos, ansiosos, a satisfacer todos nuestros vicios. Una nueva religión, otra más, qué, como todas, se fagocita a sí misma. ¿Y ahora qué?. Cuando no hubo comida para todos, hubo que robar. Cuando no hubo espacio para todos, hubo que colonizar nuevos mundos... y esos mundos, tenían su propio dueño. No pude entender lo que pasaba hasta que fue demasiado tarde. Tarde para los demás. Atraídos por esa música, burlona, estridente,... eficaz. Uno a uno fueron cayendo. En masa fueron cayendo. ¡Dios bendito, qué frío hace aquí!. Ahora me escondo de ellos, especialmente de Él, aunque bien sé que nada puede contra mí. Vivo en este húmedo agujero. No me encontrará. ¡Maldito sea, Él y toda su descendencia!. Mi nombre es Swiiick, con tres ies. Estoy sordo. Soy, el último ratón de Hamelín..

Historias más populares